XXII SALÓN DE INVIERNO
NAVIDAD 2003-04


Este es el vigésimo segundo Salón de Invierno de los que, año tras año, organiza la Galería de Arte Foz con motivo del ciclo navideño. Veintidós es, según saben los numismáticos, una moneda antigua de plata que valía 22 cuartos, y según he encontrado en el diccionario Català-Valencià-Balear de Alcover-Moll -cito la fuente porque mis conocimientos son muy limitados en materia de folclore- en Menorca cataban la siguiente canción:

Es sereno ha mort un moix
amb sa mà dins sa butxaca;
n'ha guanyat un vint-i-dos,
l'ha comprat de carabassa.

E incluso añade el mismo diccionario una frase, extraída de Les multituts de Raimon Caselles que cito: "la gente por menos de un par de veintidoses se herían". Son dos citas muy oportunas, de lo que se trata entonces es de visitar la exposición que aquí se anuncia, mirar, preguntar y comprar lo que más nos guste para celebrar artísticamente las fiestas que ya se aproximan.

El catálogo ya les explica con nombres y fotografías los pintores y escultores que dan forma y contenido al Salón de Invierno de este año. Todos ellos son artistas de prestigio, conocidos y respetados por sus respectivas trayectorias. Pero tiene además, la constante voluntad de superarse a ellos mismos, de mejorar las obras que los definen dentro de sus estilos creativos. Todos ellos son personas que trabajan en las cualidades que los distinguen y que sorprenden a los amantes del arte en general, a los coleccionistas que los siguen y a los críticos que intentan hacer lo mejor que saben su trabajo, porque de exposición en exposición demuestran que depuran sus técnicas y mejoran los conceptos.

Las fiestas con las que acabamos un año y empezamos otro son para que las celebremos con familiares y amigos. Pero también para que tomemos conciencia del entorno que nos rodea y de las virtudes que nos corresponde practicar. Y es en este aspecto donde las obras de arte tienen un importante papel que jugar, ya que sus perfecciones formales y con la voluntad creativa que las ha hecho posibles nos estimulan a mejor como personas y como colectivo. Vivir el arte y gozar del mismo supone siempre una mejora espiritual.


Josep M. Cadena